Friday, June 21, 2013

PIRATAS EN AMERICA

NOTIHISTORIADOMINICANA
Por: FRANCISCO M. BERROA UBIERA
HISTORIADOR


PIRATA JOHN HAWKINS

Los europeos consideraron durante mucho tiempo el Mar Mediterráneo como el Mare Nostrum, pero, las exploraciones del océano Atlántico y de otros mares realizadas a finales del siglo XV y principios del Siglo XVI ayudaron a dejar atrás esta opinión.  Por ejemplo, en 1513 Vasco Núñez de Balboa encontró el Mar del Sur, lo cual amplió el horizonte de los mares conocidos.
La teoría de Mare Clausum, que había predominado en Europa antes del siglo XVI, siendo defendida por Camillo Borrell, Fray Serafín de Treytos y Solórzano Pereyra, fue gradualmente superada y combatida por un joven jurisconsulto de la ciudad de Delft llamado Hugo Van Grot, quien terminó siendo conocido como Hugo Grocio, padre de la teoría de Mare Liberum, y autor de un famoso comentario a la Ley de Presos titulado en latín: "De Jure Praedae Commentarius", en cuyo capitulo XII defendió la libertad de los mares.
La publicación de su obra se produjo en 1609 con el título de "Mare liberum sive de Jure quoce botavis competit ace indicana comercia disertatio", la cual; fue editada en 1868.[1]  En su obra "anatematizó la política de mar cerrado de España y Portugal".[2]  En sentido general las causas de la piratería se pueden resumir en tres puntos:
a) La atracción que sentían varias potencias europeas por las riquezas de América (Oro y Plata);
b) La existencia en Europa de grandes masas depauperadas;
y c) La debilidad del imperio ultramarino español.
En cierta medida la piratería tuvo motivaciones religiosas, y constituyó una vía de ennoblecimiento de los Drake, Morgan, Granmont, y "Lorencillo", entre otros, constituyendo un mecanismo usado por los protestantes (hugonotes, calvinistas y anglicanos) para combatir la Iglesia católica y al Papa.


LA PIRATERÍA EN EL MAR CARIBE



En lo que respecta al Caribe sabemos que sus islas, que son más de 1,000, incluyendo miles de islotes y cayos, los cuales totalizan unos 2,700,000 kilómetros cuadrados.
Este inmenso archipiélago, durante los siglos XV, XVI y XVII fue surcado por los buques españoles, y por barcos pesados, de quillas cortas y por otros de grandes castillos, que debieron enfrentar los buques alargados y a los veleros de los piratas, especialmente de los conocidos en nuestros mares como los filibusteros.
La diferencia entre el pirata y los corsarios radica en que los piratas roban por cuenta propia y los corsarios dirigían embarcaciones con patente de corso de su gobierno.  A los capitanes y tripulantes con patentes de corso de estos barcos se les denomina corsarios en español, en francés corsaires y en inglés privateers. y se caracterizaron por aceptar las leyes y usos de guerra, especialmente se regulaban por las leyes de Pisa de 1289, las de Génova de 1313 y 1316; por los acuerdos de la liga Hanseática de 1363, 1364, y 1382, y las posteriores ordenanzas de corso de 1584; por los reglamentos anglo-franceses de 1495 y 1597, y por el reglamento francés de corso de 1373; las ordenanzas de corso de Francia de 1584; las de Holanda de 1597 y 1622, la inglesa de 1707, y la de Dinamarca de 1710, entre otras.
Existe además la denominación de corso-pirata, con patente de su gobierno y que atacan los barcos de los Estados enemigos, y nunca atacaban a los de su propio país.


BANDERA PIRATA

La piratería americana se inicia en 1521 y se extiende hasta 1722, es decir, por un poco mas de 200 años, siendo su época de apogeo de 1569 a 1621; de 1622 a 1655 los ataques se concentraron en Santo Domingo y La Tortuga; de 1556 a 1671 a las islas de Jamaica y Santo Domingo; en 1671 Morgan atacó Panamá; de 1672 a 1722 los ingleses inician la persecución pirata usando como bases sus colonias de América; y de 1521 al 1568 se introduce la primera fase del Sistema de Flotas español para evitar los ataques piratas.
De 1536 a 1568 los piratas capturaron 189 barcos españoles y realizaron 74 incursiones terrestres, llegando apresar en el atlántico 152 barcos españoles, incluyendo 37 en el triangulo formado por los territorios de las islas Canarias, Azores y la península Pirenaica, es decir, una media de 4,75 barcos por año.
En 1521 un pirata que alcanzó notoriedad fue Jean Fleury, también llamado Juan Florín o Florentino que fue el azote de las Azores y las Canarias, quien conjuntamente con el armador de barcos normando Jean D'Ango planificó el robo del tesoro de Montezuma o Moctecuhzoma consistente en 58,000 barras de oro, equivalentes a 88,000 castellanos que lo tenía en su poder Cuauhtémoc.
Florín llega a capturar inclusive un barco español en el Cabo San Vicente, pero en 3 de octubre de 1527 fue capturado por el Capitán Vizcaíno Martín Pérez de Irizar de la Armada de Vizcaya, ofreciendo el pirata Florín a éste la suma de 300,000 ducados para que se libertara, siendo finalmente ejecutado por orden de Carlos V en Culmenar de Arenas, localidad de Toledo, España.
Sabemos que la primera Patente de Corso francesa se dio en 1553.  Una cédula de 1640 ordena a los vecinos de América que preparen armas y caballos para garantizar las defensas de las ciudades.
Desde que fueron descubiertos los yacimientos de plata de zacatecas, Guanajuato, Cuencamé, San Luis de Potosí, sombrerete y Pacituca, y comenzaron los envíos de este metal al Viejo Mundo, hubo necesidad de organizar grandes flotas compuestas de 40 barcos mercantes y entre 5 a 8 barcos militares, estando cada uno de estos buques armado con 8 cañones de bronce, 4 de hierro, 24 piezas menores y 100 mosquetes a disposición de la tripulación militar.
El sistema de flotas fue creado por la Real Cédula de fecha 10 de junio de 1561, y por lo regular la flota partía de Sevilla, puerto mediterráneo del río Guadalquivir, ubicado a 70 kilómetros de la costa, desde donde se dirigían a las islas canarias y desde allí cruzaban el Océano para llegar a las islas de dominica o Guadalupe, desde las cuales se podía dirigir a los puertos de Veracruz, Cartagena de Indias, o a Porto Bello.  Para regresar se dirigían a La Habana, Cuba, desde donde salía la flota hacía España casi siempre antes del día 10 de agosto de cada año, después de haber colectado y recogido oro, perlas , tabaco y cacao en Cartagena; plata en Porto Bello en donde esperaban que pasaran los 40 días de la feria; y Plata en Veracruz.[3]



Referencias:


[1] Lucerna Samoral, Manuel: Piratas, Bucaneros, Filibusteros Y Corsarios en América.  Perros, mendigos y otros malditos del mar.  Editorial Mapfre, Madrid, 1992.
[2] Eleazar Cordoba Bello: Compañías holandesas de navegación.  Publicaciones de la Escuela de estudios Hispano-Americanos de Sevilla, Sevilla, 1964. P. 16.
[3] Para mayor información recomiendo consultar la obra de: Lucerna Samoral, Manuel: Piratas, Bucaneros, Filibusteros Y Corsarios en América.  Perros, mendigos y otros malditos del mar.  Editorial Mapfre, Madrid, 1992.

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