Friday, July 05, 2013

LAS PUGNAS ENTRE LAS POTENCIAS EUROPEAS EN AMERICA

NOTIHISTORIADOMINICANA
Por:  FRANCISCO M. BERROA UBIERA
HISTORIADOR






La pugnas intercoloniales en América.
Durante más de un siglo, España -particularmente el reino de Castilla -logró mantener el dominio absoluto de toda la Isla durante algo más de 100 años, sin embargo, desde fines del siglo XVI se dio inicio a la lucha por las tierras americanas entre diversas potencias europeas, aunque, las verdaderas evoluciones del fenómeno de los corsarios en el Caribe se producen a partir del siglo XVII.
Estas evoluciones se pueden dividir en tres grandes periodos:
·        Primero, de 1600 a 1621, el cual se caracteriza por la piratería que se consideró de contrabando y de corso.  Realmente, fue a partir de 1615 cuando los ataques de los corsarios de agudizaron;
·        Segundo: de 1621 a 1650, que es la época de la piratería organizada y comercial.  Durante este segundo periodo los holandeses toman el timón pirata, y además, esta "es la época en que las pequeñas Antillas van cayendo, una a una, en manos de las potencias extranjeras, contribuyendo a ello dos factores importantes: la muerte de Felipe III y de su política pacifista y el auge cobrado por las teorías mercantilistas que acrecienta el interés de los países europeos hacía nuevos lugares de producción"[1], motivo por el cual, las grandes potencias de Europa se reparten las islas de las grandes y pequeñas Antillas. Así, las posesiones coloniales de Francia serán: San Cristóbal (1624), San Bartolomé y Santa Lucia (1634), Guadalupe y Martinica (1635); Inglaterra ejercerá su dominio en San Cristóbal (1624) -conjuntamente con Francia-, Barbado y Nevis (1628), Trinidad y Tobago (1632); y Holanda en Curazao - en donde halló la resistencia de sólo 32 españoles-, Aruba y Bonaire (1634), San Eustaquio y Saba (1635), San Martín (1638), Trinidad, Cuyana o Guayama, Taloga y otras;

·        Y tercero: de 1650 a 1700, periodo de la gran ofensiva inglesa y francesa con la perdida española de las Antillas Mayores:  Jamaica (1655) y el Oeste de Santo Domingo o Haití por la ocupación francesa y por la posterior la firma del Tratado de Riswick (1697), así como por los ataques a Sudamérica.
Para esta época se constituyeron dos compañías holandesas:
1) la de las Indias Occidentales;
y. 2) la de las Indias Orientales.
Ya desde el año de 1612 la Compañía de los Nuevos Países bajos inició la colonización holandesa de la isla de Manhattan o Nueva Amsterdam, conociéndosele como Nueva York a partir de 1625, base de operaciones comerciales y militares de grandes contingentes de contrabandistas holandeses que la controlaron durante el siglo XVII.  Esto supuso constantes enfrentamientos de los españoles con los holandeses en los mares del Nuevo Mundo en donde operaba la de las Indias Occidentales.  Sólo entre 1623 a 1626 los holandeses capturaron 120 barcos, y unos 60,000 cajones de azúcar de Brasil.[2]  Aunque de segunda mano informa Volgan de Laet que entre 1622 a 1636 fueron capturados en América 547 embarcaciones enemigas avaluados sus casos en 6,710,000 florines, siendo sus cargamentos vendidos en Holanda por la suma de 30,000,000 de florines, para lo cual la compañía llegó a poner en servicio 800 barcos de guerra y 67,000 marinos y soldados.[3]

La compañía de las Indias Occidentales fue fundada por Guillermo Usselinx en 3 de junio de 1621 para desarrollar sus actividades en suelo americano, y otorgándosele el privilegio del monopolio del comercio en el continente Americano por 24 años, cual permitió que se incrementara considerablemente el tráfico holandés en toda América "cuando se propusieron entorpecer el comercio de España con sus colonias.  En 1598 las costas septentrionales atlánticas de América eran visitadas por los holandeses de la compañía de Groenlandia".[4]

Para la época algunas pequeñas compañías dedicadas al filibusterismo se hallaban vinculadas a los holandeses,  y la Compañía de las Indias Occidentales estableció "el monopolio del comercio con la costa Occidental de África y América, y entre estos desde las regiones del Ártico hasta el estrecho de Magallanes, y desde el Trópico de Cáncer hasta el Cabo de Buena Esperanza".[5]

En el mundo de aquel entonces la práctica del "Bullonismo"[6] se hizo una realidad.

En 1622 la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales inició el tráfico de esclavos en Curazao, Isla convertida a partir de 1628 en centro de distribución de mercancías holandesas en todo el Caribe, principalmente las mercancías iban a los puertos caribeños de Coro, Cartagena, Porto Bello, Veracruz, Santo Domingo, Haití, y otros destinos.[7]  De acuerdo con Lenz desde 1650 a 1750 llegaron a Curazao anualmente unas 20,000 "piezas" (esclavos), por este motivo, en 1795 se produjo en la Isla un importante rebelión de esclavos.  A los mulatos y mestizos procedentes del exterior se les denomina Batiyandi, y a los holandeses rústicos de les denomina Jan Cu Menchu.

Son características de la colonización de los holandeses durante los siglos XVI, XVII, y XVIII:
1) la esclavitud de los africanos, y su inmersión en las plantaciones caribeñas;
2) el uso de los misioneros para fomentar la conquista, e ideologizar y aculturar a los europeos;
3) la esclavización de los nativos indígenas por parte de los españoles, franceses, ingleses, holandeses, etc...;
4) la imposición a los territorios colonizados de rasgos feudales-esclavistas;
5) el disfrute de la educación por una élite;
6) la formación de sociedades de castas en vez de sociedades propiamente clasistas;
7) el mantenimiento del monopolio comercial.

Desde el año de 1612 la Compañía de los Nuevos Países bajos inició la colonización holandesa de la isla de Manhattan o Nueva Amsterdam, conociéndosele como Nueva York a partir de 1625, base de operaciones comerciales y militares de grandes contingentes de contrabandistas holandeses que la controlaron durante el siglo XVII.

Fue en 1621 cuando se produjo la fundación de la Compañía de las Indias Occidentales en Holanda, y en mayo de 1625, una escuadra naval de Holanda compuesta por 34 Naos y 6,500 hombres salió del puerto de Texel hacía Bahía de Brasil.  De esa escuadra naval, la flota de Hendriksz, compuesta por 18 Naos, mantuvo en asedio durante 35 días la isla de Puerto Rico a partir del 24 de septiembre de 1625, y el gobernador Juan de Haro mantuvo la defensa.[8]

También, el corsario francés Bertrand D'Ogerón ataca a Puerto Rico en 1673 procedente de la colonia de Saint-Domingue Francais, hoy Haití.  Indudablemente que fue a partir del siglo XVII que los franceses se introducen en la parte Occidental de Santo Domingo y en la isleta adyacente del Noroeste: La Tortuga, estableciéndose allí un enclave colonial que rápidamente se extendió al Oeste de La Española: el Saint-Domingue Francais, mejor conocido como Haití.  Por lo tanto, a partir del siglo XVII dos metrópolis: Francia y España, se disputaban la hegemonía insular.

Las compañías colonizadoras holandesas se hallaban reguladas por el estado y contaban con el apoyo de los gobernantes; constituyeron una suerte de "Joint stock company" con denominación mercantíl, distribución de beneficios entre los socios, con capital dividido y se dedicaron a la navegación.  Se relacionan con el naciente capitalismo, especialmente con la bolsa de Amberes que se constituyó en Holanda en 1551, caracterizándose estas por la tolerancia económica y la realización de las famosas ferias.

Se sabe incluso que el seguro marítimo apareció en Amberes.  A partir de 1601 desde el puerto de Amsterdam cada tres días salían entre 800 a 900 barcos.

La República de las Provincias Unidas, disponían de una extensión territorial de 25,000,000 de kilómetros cuadrados y 2 millones de habitantes.  Con el advenimiento de las ideas Luteranas a principios del siglo XVI, la influencia religiosa será determinante, por lo cual, las trabas impuestas durante siglos por los romanos sobre el uso y disfrute de los bienes materiales será eliminada por lo que Max Weber denomina "ética protestante", con el advenimiento del protestantismo y de las sectas calvinistas.

Para aquella época los barcos holandeses más comunes eran los llamados Fluyt (de transporte), Omnibus (de pesca de arenque), los balleneros, el mercante maderero con larga bodega, y los barcos militares.  En 1611 Holanda disponía de 16,000 unidades navales con capacidad de dos millones de lasten (1 lasten es igual a 2 toneladas).

Sabemos que: "A mediados del siglo XVIII acupa Holanda el primer lugar como potencia comercial al mundo, que la convierte en el Estado más rico.  Sus compañías de comercio reparten a sus accionistas hasta el 75 % del capital invertido. La sola Compañía de las Indias Orientales distribuyó 2,500,000 florines de dividendos en un año".[9]

Y que los depósitos en bancos de éstas compañías ascendían en Amsterdam a 300 millones de florines de oro.  También en Rusia se formó una compañía con 240 acciones de 25 libras cada una, esta fue la Moscovie Company fundada en 1554.

La Compañía Unida de las Indias Orientales (holandesa), fue obra de Jan Van Oldembarnevelt, constituyendo desde su creación fue un monopolio con una concesión de 21 años opuesto a la idea de libertad absoluta del comercio.

Desde su formación obtuvo de los Estados Generales carta de privilegio (octrooi), dándosele facultad para declarar la guerra, negociar la paz y concertar tratados y alianzas; facultad para designar gobernadores y utilizar tropas en mar y tierra; el privilegio de acuñar moneda; confiriéndosele facultad judicial y legislativa que ejercerá en toda el área de sus operaciones; pudiendo fundar factorías, colonias o bases fortificadas en los territorios que conquistare.

El capital de esta compañía ascendía a 6.5 millones de florines con diversos tipos de acciones que fueron compradas por todas las clases, desde la rancia nobleza hasta el grupo de criadas.

En la sede de Batavia trabajaban más de 100,000 chinos en el primer cuarto del siglo XVIII, disponiendo esta compañía de ocho gobernaciones: Ambaina, Banda, Ternate, Macassar, Malaca, Ceylán, Cabo de Buena Esperanza, y Java, "a pesar de que Inglaterra tenía metidas sus manos en Asia, como consecuencia de la Paz de Westminster", y luego, "más avanzada la centuria, ingleses y franceses desalojaron a los holandeses del continente y de Ceylán, reduciéndose el poderío Neerlandés a las grandes islas del archipiélago Malayo".[10]

 La compañía de las Indias Orientales fue considerada como un estado dentro de Holanda, y tenía una dirección Suprema o Collegium o Gabinete administrativo formado por 17 ejecutivos o gerentes: ocho de Amsterdam, cuatro de los accionistas minoritarios y uno de los cuarteles de Mosa y del Norte; su directorio ejecutivo estuvo constituido por 73 personas, aunque luego se redujo a 60, todos provenientes de las Cámaras de Amsterdam, con veinte representantes: Zelanda con 12, Delft y Rotterdam con 14, Koorn y Enkhuizen con 14, integrando las fuerzas políticas y económicas nacionales en su mayor escala.

Referencias y notas:


[1] Vila Vilar, Enriqueta: Puerto Rico en el siglo XVII.  En: La Gran Enciclopedia de Puerto Rico: Tomo 1. Historia. PP. 163-236.  Editor Vicente Báez, San Juan de Puerto Rico, 1976. 1a. Edición. PP. 167-168.
[2] Ver: Dos Santos, Ricardo Evaristo: El Brasil filipino.  60 años de presencia española en Brasil (1580-1640).  Editorial Mapfre, Madrid, 1992.
[3] Eleazar Cordoba Bello: Compañías holandesas de navegación.  Publicaciones de la Escuela de estudios Hispano-Americanos de Sevilla, Sevilla, 1964.  P. 35.
[4] Eleazar Cordoba Bello: Compañías holandesas de navegación.  Publicaciones de la Escuela de estudios Hispano-Americanos de Sevilla, Sevilla, 1964.  P. 31
[5] Eleazar Cordoba Bello: Compañías holandesas de navegación.  Publicaciones de la Escuela de estudios Hispano-Americanos de Sevilla, Sevilla, 1964.  P. 32.
[6] El Bullonismo fija su atención en los metales preciosos como base de la riqueza, y desprecia los productos naturales y la industria (Nota del Autor).
[7] Eleazar Cordoba Bello: Compañías holandesas de navegación.  Publicaciones de la Escuela de estudios Hispano-Americanos de Sevilla, Sevilla, 1964.  P. 121.
[8] Sobre el ataque de Hendrickz -los puertorriqueños le denominan Badwino Enrico o Boydono Enrico- a San Juan, este se produjo el 24 de septiembre de 1624 con 25 naves, el 25 se apoderaron de San Juan, el 26 desembarcaron sus tropas, y el 22 de octubre se retiraron al no poder tomar el control de la Isla, después de saquear la ciudad y abastecerse de agua y provisiones (Nota del Autor).
[9] Eleazar Cordoba Bello: Compañías holandesas de navegación.  Publicaciones de la Escuela de estudios Hispano-Americanos de Sevilla, Sevilla, 1964.  P. 11.
[10] Eleazar Córdoba Bello: Compañías holandesas de navegación.  Publicaciones de la Escuela de estudios Hispano-Americanos de Sevilla, Sevilla, 1964.  P. 30.

Wednesday, July 03, 2013

LAS FUERZAS MILITARES HISPANAS EN AMERICA

NOTIHISTORIADOMINICANA
 Por:  FRANCISCO M. BERROA UBIERA
HISTORIADOR


 TROPAS HISPANAS EN FAENA BELICA
 Los castellanos antiguos hicieron de las guerras un modus vivendi, y de la carrera de las armas un medio de sustento.
Muchos castellanos pertenecían a las fuerzas de
a) la caballería señorial;
b) a las fuerzas que hacían las llamadas razzias y fronteras;
y, c) a las huestes del Rey.

En la Castilla antigua existían los guardias del rey, integradas por tropas de nobles, hidalgos y caballeros; los soldados o "asoldados", o peones, los peones de los consejos de hermandades, las tropas ajenas al servicio real, y los artilleros.

La carrera de las armas se fue perfeccionando, y reglamentando, sobre todo durante el reinado de Carlos III.  Con la conquista surgió la organización militar de las tropas reales americanas.

Las fuerzas militares realistas en el continente se hallaban organizadas en regimientos, de dos tipos:
a)      los de infantería, que podían ser de línea y ligera;
y b) los de caballería.  Los regimientos de línea constaban por lo regular de tres batallones y de seis compañías, y los de caballería formaban escuadrones que se dividían en compañías.

Las unidades élites de las compañías estaban formadas por granaderos de infantería, o por carabineros en la caballería.

Los regimientos de caballería se hallaban divididos en escuadrones de 120 hombres, divididos a su vez en compañías de 40 hombres.

La caballería pesada o de línea la conformaban los denominados dragones (así los llamó Napoleón), y coraceros o lanceros, y ésta se hallaba dividida en cuatro o cinco escuadrones; la ligera la integraban los húsares, cazadores y los chevaux-gegers.

Por lo regular un escuadrón americano estaba integrado por un promedio entre 40 a 50 hombres.

Las armas de la infantería eran: el fusil de chispa, modelo 1777-1780 con 1.40 metros de longitud, 4 kilos de peso, mecanismo de disparo por medio de chispa de pedernal y alcance eficaz a 200 metros, y calada sobre el fusil una bayoneta triangular de 47 centímetros, con proyectil esférico de 18 milímetros de calibre.

Las armas de los oficiales eran por lo regular una pistola, un sable recto en la caballería pesada y curvo en la ligera, y un mosquetón.  Los lanceros hacían uso de lanzas. 

La caballería independentista se caracterizó por usar armas como el machete y las lanzas, así se organizaron en Venezuela los llaneros de Páez; los gauchos en el Norte argentino, los seguidores del general Güemes en Perú, los presidiales de Nuevo México, y, los indios bárbaros de Texas y Nuevo México.

Los cañones podían ser hasta de una 15 pulgadas de circunferencia y usaban balas con un peso que podía ser de 4, 6, 8, 10 ó 12 libras.  Por ejemplo, un cañón que usaba una bala de cuatro libras podía hacer tres disparos por minuto, aunque la cadencia de tiro de los cañones estaba precisada en una ordenanza militar de 1802, que establecía tres tipos de fuego: 1) fuego pausado, consistente en 1 disparo cada 3 minutos; 2) fuego vivo, 1 disparo cada minuto; y, 3) fuego a todo tirar: el máximo posible.

También se usaban metrallas con un cartucho de 42 bolines, y otros de 60-100 bolines, teniendo las metrallas un alcance de 400-600 metros.

Las plazas en donde se destacaban fuerzas militares se hallaban por lo regular bien fortificadas, y las fortificaciones consistían en murallas, bastiones, fosos y fortalezas.

La organización del ejército en América constaba, en 1808, de las siguientes unidades:
a) unidades de refuerzo (expedicionarias);
b) unidades veteranas o fijas (ejércitos de dotación),
c) las fuerzas de milicias provinciales o milicias regladas, o disciplinadas;
d) las milicias urbanas no regladas (para el servicio de vigilancia o espionaje interior);
y e) las milicias de fronteras, compuestas de tropas veteranas montadas.

En América existían para 1808 unos 25 regimientos de infantería y 100 compañías independientes.  En 1810 se contaban con 100 regimientos de infantería de milicia, 140 compañías independientes, y 90 cuerpos de caballería.

En lo concerniente a los grados, había mandos y subalternos, siendo estos últimos los cabos y sargentos.

Muchos de los mandos militares españoles que se destacaron en la lucha contra los rebeldes independentistas habían sido rasos, tales los casos de Morillo, Alaix, La Torre, Espartero y otros.

Los rangos de oficiales eran, en orden ascendente: 1) subteniente o  infante; y alférez en caballería; 2) teniente; 3) capitán de compañía; 4) teniente coronel, que era el segundo jefe del regimiento; 5) coronel; 6) maestre de campo; 7) brigadier; 8) capitán general.

Existía el grado de sargento mayor, quien ejercía funciones de administrador, depositario, comisario, juez militar, contador y era encargado de la correspondencia.  Un oficial graduado era aquel que desempeñaba las funciones que tenía al momento de recibir su ascenso.

Por lo regular el Estado Mayor lo conformaban los siguientes oficiales superiores: 1) el virrey (en teoría); 2) el gobernador; 3) el teniente del rey; 4) el sargento mayor; 5) el ayudante del sargento mayor; 6) el capitán de puertas; y 7) el capitán de administración.  En los virreinatos se sumaba al comandante general de fronteras.

En cuanto a las condecoraciones, estas fueron creadas en Cádiz en 1811 tomando como antecedente las ordenanzas de 1768 que regulaban los cuerpos militares españoles, y las más usuales fueron: la orden de San Fernando o "La Laureada", y la Orden de San Hermenegildo.

Otras fueron las cruces y la de la Orden de Isabel la Católica.

Algunos oficiales españoles fueron galardonados con el título de marqués.  Veamos algunos ejemplos de condecoraciones: el virrey del Perú, Abascal, fue Marqués de la Concordia; el general Pablo Morillo, que en 1807 era suboficial, en 1809 coronel, recibió la Orden de San Hermenegildo, y, fue Marqués de Cartagena; La Serna fue Conde de los Andes; Liniers, Duque de Buenos Aires; Tacón, Duque de la Unión de Cuba.



LOS VIRREINATOS HISPANOS EN AMERICA: RIO DE LA PLATA Y NUEVA GRANADA

NOTIHISTORIADOMINICANA
 Por:  FRANCISCO M. BERROA UBIERA
HISTORIADOR





El virreinato del Río de la Plata se creó en 1778, el de Nueva Granada existió entre 1717 a 1723, siendo restaurado en 1739.

La Comandancia de las provincias internas unidas se creó en 22 de agosto de 1776.

LA INDEPENDENCIA DE LA GRAN COLOMBIA INCLUYENDO COLOMBIA Y VENEZUELA

NOTIHISTORIADOMINICANA
 Por:  FRANCISCO M. BERROA UBIERA
HISTORIADOR


GENERALISIMO  SIMON BOLIVAR EL LIBERTADOR
GENERAL FRANCISCO MIRANDA, EL PRECURSOR

La independencia de la Gran Colombia.
El virreinato de la Nueva Granada, que comprendía la actual Colombia, la Audiencia de Quito (hoy Ecuador), y la Capitanía General de Venezuela, como los demás virreinatos americanos contaron durante el reinado de Carlos III y de sus ministros: José Gálvez, el conde de Floridablanca y Campomanes, con virreyes ilustrados.

El Virrey de Nueva Granada don Manuel Guirios (1773-1776), expuso con estas palabras los ideales de la ilustración: "instrucción de la juventud y el fomento de las ciencias y artes", por lo cual se comprometió a "erigir la Universidad Pública y [a fomentar los] estudios generales".[1]  Esta política cultural promovió en todo el virreinato las ideas políticas liberales del movimiento de la ilustración, y la creación de las denominadas sociedades económicas "Amigos del País", por todo el continente hizo posible que las ideas librecambistas se esparcieran por todo el cono Sur.

El verdadero precursor de la independencia de Colombia fue realmente don Antonio Nariño, quien fuese un autodidacta sin formación superior.  Ya en 1794 la acción revolucionaria se abría su espacio en la actual Colombia, aunque para ese entonces se manifestaban los ideales independentistas en los coloquios reservados.
GENERAL ANTONIO NARIÑO

Sin lugar a dudas que en el caso particular de Nariño éste se hallaba fuertemente influenciado por los ideales franceses de 1789, y se sabe que él se dedicó a escribir "pasquines" -según el calificativo que le dio la Real Audiencia a los panfletos por él redactados- que puso a circular en Bogotá.  Conducido a prisión en 1794, luego de una inspección domiciliaria, viajó a Francia y retornó al continente vía Venezuela en 1797.

La tarea del precursor: Francisco Miranda, y la independencia venezolana.
Don Francisco Miranda nació en Caracas en 1760 y murió prisionero en el arsenal militar de La Carraca, en Cádiz, España, en 1816.  Fue Teniente coronel en el ejército español, general del ejército francés, y el precursor de la independencia de Venezuela.  Salió de Venezuela a la edad de 11 años, en 1771, llegando a Cádiz en 29 de febrero de ese mismo año.  En 1773 se había convertido en Capitán contando con apenas 23 años, siendo enviado al frente africano, en donde participa activamente en la defensa de Melilla.

Trasladado a Gibraltar y a Cádiz conoció a Juan Manuel Cajigal, partiendo con destino a La Habana en abril de 1780, participando en el sitio y asalto del fuerte inglés de Pensacola, en Florida; luego colabora en la expedición contra Jamaica (1781), y desempeña un importante papel en el ataque que se hace a las Bahamas en 22 de abril de 1782.

Fue Edecán militar de Bernardo Gálvez en la expedición contra Jamaica.  A Miranda se le consideró "apasionado acérrimo de los ingleses".[2] Aunque "Parece que el caraqueño Miranda participó en el pasatiempo favorito caribeño, el contrabando, llevando consigo "crecidas sumas de dinero en efectivo".[3] Cagigal, Bernardo Gálvez, y Miranda fueron implicados en asuntos de contrabando.  Todos los planos que se emplearon para la invasión de Jamaica fueron hechos por Miranda, quien era un excelente cartógrafo.  Parece ser que Miranda mantuvo relaciones con Don Felipe Allwood, protector de españoles en Kingston.

En 1781, en la corte española, y en particular el Ministro de Indias, comenzó a temerse una sublevación general de los "americanos" en Venezuela, como estaba sucediendo en el Norte al mando del general Washington, siguiendo los criollos caraqueños los pasos de este general, como se comprueba en una carta de febrero de 1782 al "precursor" Miranda en Cuba de Juan Vicente Bolívar, el padre del "Libertador":
"...y lo peor es que el maldito Señor Ministro [José] Gálvez (más cruel que Nerón y Felipe II juntos), lo aprueba todo y sigue tratando a los americanos no importa de qué estirpe, rango o circunstancias como si fuesen unos esclavos viles: acaba de enviar una orden a todos los gobernadores para que ningún caballero americano se pueda ausentar a país extranjero sin licencia del rey".[4]

Después de haber servido lealmente a los españoles, una Real Orden de fecha 2 de noviembre de 1782 ordenó la detención de Miranda.  Posteriormente fue enviado preso a Cuba desde donde logra escapar en calidad de prófugo.  El Precursor fue declarado rebelde por los españoles desde junio de 1783, llegando a viajar por varios países: Estados Unidos, Rusia y Francia.

Así dio inicio a un largo peregrinaje que lo conduce a los Estados Unidos; desembarca en Carolina del Norte, estableciéndose en New Bern, luego pasó a Charleston en Carolina del Sur, y el 22 de noviembre sale hacia Filadelfia en donde llega en 8 de diciembre de ese año (1783), siendo recibido personalmente por George Washington y su estado mayor, requiriéndoles éstos información sobre los territorios españoles de Texas, Luisiana y Florida.

Hallándose Miranda en Nueva York en 1784 escribe: "En 1784, en Nueva York, nació el plan virtual de conquista de la independencia y la libertad de todo el continente hispanoamericano con la ayuda de Inglaterra, la más interesada en ello en razón de que España fue la primera en dar el ejemplo prestando a las colonias inglesas apoyo en su lucha por la independencia".[5]

Posteriormente visitará las ciudades norteamericanas de Albany, Boston, y New Haven, llegando a conocer mucho sobre la guerra de Estados Unidos con los ingleses.

 Se traslada a Londres en 1ro. de febrero de 1785, y en 9 de febrero de 1786 pasa a Rusia en donde visita Moscú y luego Kiev, recibiendo ayuda económica de la zarina Catalina; retorna a Londres para conocer de la traición que hizo el general Pitt de los planes separatistas antiespañoles, protestándole por medio de una carta de fecha 19 de marzo de 1792.

Pasa luego a París en 23 de marzo de 1792 en donde se vincula a los revolucionarios y participa activamente de las guerras francesas con el resto de Europa, llegando a ostentar el rango de general del ejército francés, y derrotando en sendas batallas a prusianos y austriacos, generando fama de hábil estratega y firme conductor de soldados.

Una vez se produce el guillotinamiento del rey Luis XVI en 25 de enero de 1793, impresionado por el giro radical de los acontecimientos franceses se mantiene atento a los cambios que aceleran los jacobinos; en diciembre de 1797 se fue a Londres para no involucrarse más en los asuntos galos, regresando a Francia, pero Fouché ordena su arresto en marzo de 1801.

La expedición del Leandro.  Liberado en Francia, Miranda se traslada a la ciudad de Nueva York, en donde obtiene 20,000 dólares y compra una nave de 210 toneladas: la Leandro, que fue surtida con 582 mosquetes, 297 sables y 6,500 cartuchos, pólvora, provisiones y otros pertrechos bélicos.

Con la asistencia del coronel Smith salió del puerto de Nueva Orleans con destino a Venezuela izando la bandera de Colombia, con sus colores amarillo, rojo y azul en el Leandro, los mismos colores escogidos para la enseña de Venezuela.

Con una proclama impresa fue a Jacmel, en el Sur de Haití, en donde le fueron donados los barcos Baco y Abeja, con esta pequeña flotilla llega con serias dificultades y molestias de sus enemigos a la costa de Venezuela siendo su plan desembarcar en las poblaciones costeras de Ocumare, La Vela y Coro; desembarcando en Coro ataca su guarnición exitosamente, aunque viéndose obligado a reembarcar a su gente en 13 de agosto de 1806.  Fracasado este intento punitivo deambulará de nuevo por el mundo.

La Lucha en Nueva Granada.  Cuando José Bonaparte (a) Pepe Botella fue hecho rey de España, el por su hermano Napoleón Bonaparte, El Emperador, el virrey Antonio Amar y Borbón desconoció su jerarquía, organizándose en la ciudad de Quito una Junta que sustituye al presidente de la Audiencia en 10 de agosto de 1809.

Una rápida acción del virrey del Perú: Abascal, y la del de Nueva Granada: Amar, impide a los rebeldes emprender un movimiento más amplio en la región andina.

En Caracas, influenciados por los acontecimientos de Bayona y Sevilla, la nobleza y la burguesía local conspiran afanosamente tratando de constituir una Junta desde 1808; allí se inicia la publicación de la Gaceta de Caracas, primer periódico venezolano; en 1810 se produjo la renuncia del gobernador, creándose de inmediato la Junta Suprema de Caracas en 19 de abril de 1810, obra de la nobleza y de la burguesía, siguiendo su ejemplo Nueva Granada: el cabildo de Cartagena de Indias toma el poder, y se reúne en Bogotá en 20 de julio de 1810, creando la Junta Suprema del Nuevo Reino de Granada, expulsando al virrey Amar de suelo colombiano.

Hubo una clara división: Los revolucionarios unitarios optaron por seguir a Camilo Torres, los federalistas, más radicales, a Antonio Nariño.

En la ciudad de Quito se organiza un nuevo movimiento liberador a principios de agosto de 1810, que fue víctima de una cruel represión oficial, aunque se pudo integrar una Junta Superior de Gobierno (1812), aún fuese desconocida, rechazada y combatida por el virrey Abascal.

La Población de Venezuela.  En 1761 se estimaba en 500,000 habitantes, pero de acuerdo con un informe de Depons, quien estuvo en Caracas y en Puerto Cabello entre 1801 y 1804, la población de Venezuela era como sigue:
Provincia
Habitantes
Venezuela y Barinas
500,000
Maracaibo
100,000
Cumaná
80,000
Guayama
34,000
Margarita
14,000
Total
728,000

De esta población, sabemos que 2/10 eran blancos; 3/10 esclavos; 4/10 indios, manumisos, o descendientes de ellos.

De acuerdo con Dauxión, la población era:
Provincia
habitantes
Caracas
496,772
Cumaná
96,000
Isla Margarita
16,200
Guayana española
52,000
Barinas
141,000
Maracaibo
174,000
Total
975,972

De esta población total, 200,000 eran blancos (incluyendo 20,000 europeos), 436,000 eran mestizos; 58,000 esclavos negros y mulatos; y, 282,000 indios, de los cuales 210,000 se hallaban viviendo en pueblos de indios y en misiones.

De acuerdo con Blanco White, citado en el periódico "El Regimen" (1808), las colonias españolas de América habían tenido 702 obispos y arzobispos españoles y europeos por 278 americanos; 166 virreyes españoles por cuatro americanos, y 588 capitanes generales españoles por 14 americanos.  El quid del asunto consistía en que a los criollos, indios, mestizos y negros se les mantenía marginados social, económica o políticamente.

Desde bien temprano (1809), conspiraban en Venezuela contra el poderío español los Bolívar, los Montilla, los Ribas, Paul, el marqués del Toro, y muchos otros.

Finalmente, en 1811 la población era, de acuerdo con un censo de ese año, de un millón de habitantes.

La independencia de Colombia.  Las noticias sobre la situación de España, invadida por Francia, y sobre la Junta Central de España e Indias llegaron a Santa fe en agosto de 1808, organizándose la Junta local en 5 de septiembre de 1808.  En 22 de enero de 1809 la Junta publicó un decreto dirigido al continente, en donde reclamaba que a los americanos se les diese una representación en la Junta Central española por medio de la designación de diputados.

Por estos motivos fueron realizadas elecciones municipales en Santa Fe, Antioquia, Pamplona, Santiago de las Atalayas, y en Socorro y Popayán.

Luego, el día 9 de agosto de 1810 se produjo el movimiento revolucionario del Cabildo de Quito.  Fue Pedro Fermín de Vargas (1762- ) quien llamó a la rebelión de 1810, uno de los movimientos revolucionarios más importantes de Colombia.

La primera declaración de independencia la producirá don Antonio Villacencio en 20 de julio de 1810, después de una rebelión.

Para aquel entonces, Camilo Torres propone que América lleve a las cortes 36 diputados en vez de los nueve que habían sido autorizados por la Junta Central.  En 14 de febrero de 1810 se produce la proclama de los americanos españoles, y poco tiempo después se verificará la disolución de la Junta Central (enero de 1811).

Sabemos que tanto Nariño como Camilo Torres se manifestaron partidarios del federalismo y del centralismo.  Los revolucionarios unitarios fueron seguidores de Antonio Nariño y los federalistas de Camilo Torres.

En Quito se organizó un nuevo levantamiento a principios de 1810, siendo reprimido por las tropas realistas, a pesar de lo cual los quiteños organizaron en 1812 una Junta Superior de Gobierno, la cual fue rechazada y combatida por el virrey Abascal, enviando tropas al mando de los hermanos Montúfar, sin lograr la rendición de los insurrectos.

Fue en 27 de noviembre de 1811 cuando fue firmada el acta de Federación de la Provincias Unidas de Nueva Granada la cual contenía 78 artículos, y que consignaba importantes reformas sociales y políticas.  Otros líderes revolucionarios fueron los señores: los hermanos Ignacio y Manuel Pombo -este último fue colaborador de Humbolt y de Bompland en 1801-, fue hecho prisionero en 1816, y dirigió las relaciones exteriores en 1833 por nombramiento de Santander; José Tadeo Lozano (fusilado en 1816); Francisco Antonio Zea, Fray Diego Padilla, entre otros.

El retorno de Miranda.  Se sabe que Napoleón firmó en Fointanebleu un tratado secreto con España sobre Portugal, y Miranda sin otros medios que su iniciativa revolucionaria decide arriesgarse para retornar a su patria en donde se establece desde el 15 de marzo de 1810, y aún ausente publica el periódico El Colombiano.

Otros periódicos que se publican son: El Semanario de Caracas, El Patriota de Venezuela, Mercurio Venezolano y El Publicista de Venezuela.

Miranda, en 11 de diciembre de 1810, uniformado de general francés, desembarca en el puerto de La Guaira, alojándose en la casa de su compadre, el caraqueño Juan Vicente Bolívar -padre de Simón-, en donde funda la Sociedad Patriótica, y realiza los preparativos que permiten dar inicio a la conspiración y la movimiento de Caracas de 1810 -aceptado por Guayana-, obteniendo una victoria militar que le costó 800 muertos y 1500 heridos, y haciendo luego la convocatoria del Congreso de 30 diputados que se instala en 2 de marzo de 1811 y que dio una declaración de los derechos del pueblo de Venezuela, e hizo, a instancias de la Sociedad Patriótica, la proclama de independencia en 5 de julio de 1811, y redacta la primera constitución del país, promulgada en 23 de diciembre de 1811, eligiendo además un poder ejecutivo colegiado o Junta: realmente un Triunvirato formado por los señores Cristóbal de Mendoza, Juan de Escalona y Baltazar Padrón.  Los poderes que fueron organizados en ese momento fueron: el poder civil, el militar y la "opinión pública".

La Junta de Caracas fue desconocida por algunas regiones de Venezuela, por lo cual sus miembros solicitaron el apoyo de los anglos de Europa y de América.

Ciertamente, los republicanos venezolanos pensaban que dirigían una nación nacida en un medio civilizado, al estilo europeo, rodeado de virtudes, y no en una colonia que nacía a la vida libre arrastrando vicios y taras de tres siglos, vacíos institucionales de tres centurias.

En la Venezuela de aquel entonces el pueblo llano desconocía los pensadores de la ilustración, y si entre Francia y los Estados Unidos la diferencia estaba en la manera de mirar a Dios, entendiendo que los franceses habían derrotado a Dios y que los angloamericanos derrotaron a los ingleses.

A los venezolanos les asustaba más las ideas incomprensibles por sus miles de analfabetos que una guillotina cortando cuellos de reyes y rebeldes.

Los republicanos venezolanos jugaban a la política, un día apoyaban a Miranda y otro lo repudiaban.  El mismo general Sanz le recomendó a Miranda convertirse en dictador, diciéndole: “En las circunstancias actuales es indispensable un dictador".[6]

Contra el nuevo gobierno, casi de inmediato se pondrá en ejecución la acción de los realistas de Caracas, a la cual se oponen los habitantes de Valencia, Coro, y otras poblaciones, que antes se habían manifestado partidarias de la monarquía y de la Junta Central españolas.

Las tropas de infantería y la pequeña flota a servicio de España, comandadas por Domingo Monteverde, y ascendentes a 6,000 hombres, atacan a los rebeldes encabezados por Francisco Miranda.

Derrotado por Monteverse, Miranda capitula en San Mateo, intenta huir hacia las posiciones de los ingleses, pero traicionado por el comandante militar de La Guaira Manuel María de Las Casas, por los coroneles Simón Bolívar, Juan Paz del Castillo, José Mues, Manuel Cortés, Tomás Montilla, Rafael Chatillón, Miguel Carabaño, José Landuela, y por el sargento mayor Juan José Váldez, y por su jefe político, el abogado Miguel Peña, fue entregado a los españoles, lo cual le valió a todos éstos un pasaporte de Monteverde para abandonar el país y algunas monedas de regalo.

Fue Simón Bolívar quien le dio la voz de arresto a Miranda, y fue por ello que Monteverde le dio un pasaporte de salida de Venezuela por intermedio de Francisco Iturbe.

Como en Venezuela, tres regiones se negaron a reconocer la Junta de Caracas, solicitando sus miembros la intervención de los anglos de Europa y América, aunque convocado el Congreso Nacional fue proclamada la independencia venezolana en 5 de julio de 1811, produciéndose la reacción realista en la ciudad de Caracas, a la que se opusieron las ciudades de Valencia, Coro, y otras poblaciones.

Los insurrectos, encabezados por Francisco Miranda fueron hostigados por tropas de mar y tierra al mando de Domingo Monteverde, produciéndose en 26 de marzo de 1812 el fatídico terremoto.

Reprimido, aislado y derrotado el movimiento independentista, Miranda había enviado su archivo personal en el barco Sapphire hacia Curazao.

Una vez Miranda fue detenido, el general Monteverde lo traslada a la Guaira, y de ahí a Puerto Cabello en 1812, en donde permanece ocho meses en la mazmorra, y luego lo conducen a La Carraca de Cádiz (1813).

En 1814 varias victorias españolas se producen en Venezuela y en Chile, y en México los patriotas son derrotados, y José María Morelos fue excomulgado por La Inquisición y ejecutado, sufriendo un serio revés el movimiento emancipador en el continente.

Las posteriores luchas en Buenos Aires y Nueva Granada (1815), determinaran que Fernando VII envíe tropas expedicionarias peninsulares en número de 10,000 soldados al Nuevo Mundo.

Miranda hace esfuerzos por escapar de la cárcel: en mayo de 1814 se entrevista con Duff, Ministro inglés, y se pone en contacto con J. Turnbull para orquestar un plan de evasión que no pudo desarrollar.  Una vez enviado a su prisión ibérica, como un rayo fulminante lo ataca un derrame cerebral en 25 de mayo de 1816 que le arranca la vida en 14 de julio de 1816.

Sobre el fuerte terremoto se registra en Caracas, Venezuela en 26 de marzo del año 1812, una información importante en torno a este movimiento telúrico la ofrece Mister Thomas Huttinson a bordo de la Fragata Garland, de Su Majestad Británica, a la vista de Santo Domingo el 13 de abril de 1812, conjuntamente con el Capitán Forrest, comandante de la Cyane, sirviendo de traductor para ambos el señor José M. Castillón, quienes informan que el Capitán Forrest le dijo que: "Toda la ciudad de Caracas y la Guaira habían quedado destruidos por un terremoto"[7], que provocó unos 15,000 muertes.  Otras informaciones contenidas en la comunicación indican que la sacudida sísmica se sintió en Puerto Cabello y en Curazao.  Según un cronista, en Caracas, dicen, la gente vive en tiendas y barracas, porque todos los edificios fueron destruidos por el fuerte temblor.  Dicen que diariamente montones de cadáveres son quemados a orillas del mar, y que cada vez aparecen más.[8]  Sabemos que el cura Coll y Prat atribuyó el terremoto a un castigo divino, frente a lo cual Bolívar, empapado de un fuerte optimismo, dijo: "Si la naturaleza se opone a nuestra independencia lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca".[9](.)  La devastadora situación debilitó las posiciones de los rebeldes.

Tras el fracaso venezolano de 1812 Simón Bolívar Palacios y otros se refugiaron en Curazao desde donde se infiltra a Nueva Granada.

La presencia de Bolívar en Colombia se manifiesta en noviembre de 1812 con la llegada del Libertador a Cartagena de Indias para dar inicio a su lucha en Venezuela procedente de Curazao, siendo nombrado coronel, defendiendo el río Magdalena y rechazando un ataque a la zona de Pamplona, lo cual le valió el rango de brigadier del ejército granadino.

La nueva lucha por la independencia de Venezuela estará a cargo de Bolívar, considerado por uno de sus biógrafos como un dandy que se paseó por las cortes de Europa, amigo de Napoleón Bonaparte y de Alexander Von Humbolt.

El Libertador elaboró y puso en práctica un plan para invadir Venezuela desde Nueva Granada, lo que pone en evidencia la relación existente entre las dos luchas independentistas.

Contando con apenas 600 hombres invadió Mérida y luego Trujillo, proclamando el famoso Decreto de Guerra a Muerte de Bolívar fue firmado en la ciudad de Trujillo en 15 de junio de 1813, y fue entonces cuando Bartolomé Mitre dijo: "Nunca con menos se hizo más. en tan vasto espacio y en tan breve tiempo".

Tras los triunfos de Niquitao y de Taguanes, que hicieron que Monteverde buscara refugio en Puerto Cabello, entra a Caracas en 6 de agosto de 1813, restaura la República de Venezuela y vuelve a enfrentarse a los realistas de Monteverde que le hostigó desde Puerto Cabello después de recibir tropas frescas llegadas desde Cádiz.

En 1813 con la Campaña Admirable se recrudece la lucha, restableciéndose el gobierno republicano, solicitándole Bolívar un programa de gobierno provisional al patricio Francisco Javier de Ustáriz, quien se encargará de redactar la constitución de Venezuela.

De 1813 a 1814 la violencia se recrudece en toda Venezuela.  La intervención de los llaneros del general Boves en la lucha y el hecho de que la guerra se hizo sumamente cruel y violenta, dio lugar a nuevos enfrentamientos que no favorecieron a los patriotas, y en 15 de julio de 1814 Bolívar y Nariño sufren una derrota en la batalla de la Puerta, a consecuencia de lo cual perdió Caracas de nuevo, dejando en la ciudad su título de El Libertador.

Nueva vez Bolívar se halló en Cartagena en 1814, después de varias derrotas.  En Nueva Granada se produce una reconciliación entre los federalistas y los unitarios, logrando proclamar la independencia de Bogotá a instancias de Nariño, en 16 de julio de 1812, adoptando el nombre de Cundinamarca para bautizar la nueva república.  Sin embargo, los realistas apresaron a Nariño.
GENERAL PABLO MORILLO
La expedición de Morillo.  El general Pablo Morillo es enviado desde la península con un poderoso ejército expedicionario para sofocar a los revolucionarios.  El año de 1815 es un año clave para los pueblos Sudamericanos.  Fue en 12 de febrero de 1815 cuando se embarcaron en 60 naves las tropas veteranas compuestas de 10,000 hombres bajo la jefatura del general Pablo Morillo en el puerto de Cádiz con destino a nuestro continente.  Las tropas expedicionarias llegaron a Venezuela en 6 de abril de ese mismo año, siguiendo el general Morillo con 8,500 hombres desde Puerto Cabello para Santa Marta, en donde arribó en 22 de julio de 1815, enviando algunas tropas de refuerzo hacía Lima, vía Panamá y el Pacífico.

Correspondió al general Francisco Tomás Morales, al servicio de Morillo, organizar las tropas terrestres que conjuntamente fuerzas navales comandadas por Pascual Enrile, que se dispusieron para el asalto y toma de la ciudad de Cartagena por mar y tierra, iniciándose un cerco militar que se prolongó por 106 ó 108  días con sus noches.

Las defensas de Cartagena fueron formidables, estableciendo las fuerzas rebeldes el servicio militar obligatorio en toda la ciudad, lo cual obligó a que los varones con edades comprendidas entre los 16 a los 50 años tomaran las armas para defender la nueva patria.

Desde el 17 de agosto de 1815 hasta el 11 de noviembre 1816 se luchó valientemente, y se estima que en los combates perecieron entre 2,000 a 7,000 personas; las bajas de Morillo ascendieron a 6,125 soldados, de los cuales 3,125 fueron muertos y el resto enfermos.

La batalla de Cartagena fue la referencia para rebautizar la ciudad como "Cartagena Heroica".

La lucha continuó en otros frentes y lugares, y un diminuto ejército de guerrilleros al mando de Liborio Mejía peleó al Sur contra Juan Sámano desde el 30 de junio de 1816.  El General Sámano sustituye a Morillo en el frente colombiano.

Lanzado a Jamaica por necesidades de guerra y tras algunos reveses militares, Bolívar contesta en su carta de 6 de septiembre de 1815 a Mister Henry Cullen su carta de fecha 29 de agosto del mismo año.

La carta de Jamaica de Bolívar.  Considerada por muchos, conjuntamente con el manifiesto de Cartagena de 1812 [10] como un documento ontológico para el estudio de las ideas sociales y políticas en nuestro hemisferio, la misiva a Mr. Cullen es más bien un documento que pone en alto relieve las ideas roussonianas de Bolívar, influido por la ideología racionalista y por el enciclopedismo., por las ideas de Volney, Montesquieu y John Locke, y con esa famosa carta, El Libertador procura que se difunda entre los anglos la incidencia de la guerra de independencia en América, y la naturaleza de los pueblos que luchan por su liberación, analizando, con un estilo sencillo pero agudo, las costumbres, geografía, población. creencias y perspectivas de los pueblos del Río de la Plata, Chile, Perú, Nueva Granada, Panamá, Venezuela, Nueva España, Puerto Rico y Cuba, de estas últimas, escribe: "Las islas de Puerto rico y Cuba son las que más tranquilamente poseen los españoles".[11]  Y de nosotros, los americanos, dice con aire de sociólogo:
"Nosotros somos un pequeño género humano, poseemos un mundo aparte cercado por dilatados mares, nuevos en casi todas las artes y ciencias, aunque en cierto modo viejos en los usos de la sociedad civil".

Y adelantándose con 11 años al Congreso de Panamá, escribió:
"Que bello sería que el Istmo de Panamá fuese para nosotros lo que el de Corinto para los griegos.  Ojalá que algún día tengamos la fortuna de instalar allí un augusto congreso de los representantes de las repúblicas, reinos e imperios, a tratar y discutir sobre los altos intereses de la  paz y de la guerra con las naciones de las otras partes del mundo"

Y sus palabras cobran una vigencia tal, en esta época de globalización y de formación del megaestado, cuando leemos:

"Es una idea grandiosa pretender formar de todo el mundo nuevo una sola nación con un solo vinculo que ligue sus partes entre sí y con el todo.  Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería por consiguiente tener un solo gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse, mas no es posible porque climas remotos, situaciones diversas, intereses opuestos, caracteres desemejantes dividen a la América".

La carta de Jamaica es el esbozo de un sueño panamericanista que tome en cuenta la lengua y las costumbres para consumar la unión hemisférica, en ella Bolívar dice que el federalismo como sistema de organización de los estados "demasiado perfecto", y que exige talentos que no tenemos.  Hace oposición entre anarquía y tiranía, y dice de su naturaleza, que las anarquías son demagógicas y las "tiranías monócratas".

Asimismo, el Libertador propugnó por la integración regional de granadinos y venezolanos en un solo país: La Gran Colombia, cuya capital debería denominarse "Las Casas" en honor al defensor de los indios, y cuya estructura parlamentaria debía ser similar a la de los anglos, con un poder ejecutivo ejercido por un presidente electo periódicamente, o quizás por una sola vez (dictadura?).  El parlamento estaría integrado por un Senado de notables que se encargaría del fiscalizar al gobierno, y una cámara legislativa integrada por representantes electos por medio del sufragio universal, y libre.

Desde 1811 a 1819 impera en Colombia la época del terror.  Bolívar sigue su lucha, en 24 de diciembre de 1815 desembarca en Les Cayes (Haití).  El Libertador en busca de apoyo del pueblo negro y francófono.  Con la ayuda de Alexander Petión partió Bolívar el 31 de marzo de 1816 con una poderosa expedición, y después de sembrar alarma en las costas de Santo Domingo y Puerto Rico, lleva a cabo varios desembarcos en Margarita, Carúpano, Ocumare y Güiria.

Entre 1815 a 1816, en el interior de Venezuela surge la resistencia nacionalista en el llano de Guárico y de Oriente.  En 1816 en San Diego de Cabrutica, por medio de la votación secreta, se crea un gobierno militar y se elige como jefe al general José Tadeo Monagas en espera de Bolívar, quien regresa a Jacmel, Haití, en 3 de septiembre de 1816.

En esta visita Petión y Bolívar realizan las conferencias de Puerto Príncipe sobre la independencia de Cuba.  Con la ayuda solidaria de Pethión Bolívar retorna a Venezuela, contando con el apoyo de cuatro batallones de haitianos con los cuales desembarca en Ocumare en 1816, mientras Páez desarrollaba intensas escaramuzas con el apoyo de sus llaneros, lo que le permitió a Bolívar crear el Estado de Angostura en 1817.

Morillo a la defensiva.  Tras muchos reveses con Páez y el almirante inglés Brión, venció a Pablo Morillo en febrero de 1818.  Morillo persiguió a Páez y a sus llaneros por el río Apure, sufriendo una impresionante derrota en Queseras del Medio. 

La famosa proclama de Simón Bolívar a los granadinos se produce en 15 de agosto de 1818.  En 14 de junio de 1819, con un ejército de 4,000 hombres en dos divisiones, una de 1,400 jinetes y otra de 2,500 infantes, se dio inicio a la lucha, primero contra los Andes, y luego contra España, produciéndose las importantes victorias de Paya, y la del Pantano de Vargas, en donde apenas 140 rebeldes diezmaron a 500 españoles, en donde falleció Jaime Rook, de la legión inglesa que apoyó la independencia Sudamericana.

Simón Bolívar con sus generales; Santander y José Antonio Anzoátegui, Lara y Paris, se impondrá en Boyacá después de los combates de Tunja (5 de agosto de 1819).

Sobresale también José María Córdoba, héroe militar de Pichincha y Ayacucho, y quien fue nombrado luego gobernador de Antioquia.

En 10 de agosto se encontraba Bolívar en Santafé, y del 14 al 17 de diciembre se hace la organización de Colombia, cuando se firma su constitución (17 de diciembre de 1819).

Don Manuel Francisco Jáuregui libertó a Nariño, uno de los precursores de la independencia, en 1820.

La victoria de Boyacá en 7 de agosto de 1819 selló la independencia de Nueva Granada, siendo convocado el Congreso de Angostura.

Bolívar en 1819, en su discurso a raíz del Congreso de Angostura, trata de ofrecer a los pueblos del continente una guía de conducta, diciendo en tal ocasión que: "Más cuesta el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía".

En octubre de 1819 Bolívar ordenó en Angostura, por sentencia de un consejo de guerra, la muerte del general Manuel Piar -un mulato de Curazao- entendiendo que éste era agente de Petión, sobre quien Bolívar entendía que quería la africanización de Las Antillas.

Por lo tanto, a raíz de la victoria de Boyacá se crea la Gran Colombia y quedan unidas Venezuela, Cundinamarca y Quito, por medio de una constitución unitaria, siendo electo Bolívar presidente y general en jefe del ejército, sin embargo, la liberación plena de Venezuela se alcanza en 1821 con la victoria de los rebeldes en la batalla de Carabobo, iniciándose en 1822 un movimiento separatista conocido como La Cosiata. 

A partir de los triunfos españoles contra los rebeldes independentistas criollos, el Rey y sus funcionarios coloniales no supieron definir una política de acercamiento con los americanos, fue todo lo contrario, la falsa creencia de la superioridad militar de los españoles los condujo a asumir posturas arrogantes y de desprecio hacia los vencidos, iniciando la implementación de medidas represivas contra los líderes radicales, siendo las represalias de Morillo las más feroces y sanguinarias.  Cárceles repletas y los fusilamientos a la orden del día, onerosos gravámenes y trabajos forzados, por todo lo cual se producirían nuevos levantamientos, especialmente en la zona del Río de la Plata, territorio que se convierte en refugio de los perseguidos y exiliados de toda Sudamérica.
Las actividades de San Martín y de Bernardo de O'Higgins se desarrollan en suelo chileno, y llevan la independencia a Perú y a Quito, Bolívar desde el Sur la lleva al Norte, hasta cruzar sus fuerzas en Guayaquil en 1822.

A pesar de los resonantes éxitos de Bolívar, y de los colombinos, Morillo permaneció en suelo de Venezuela con sus tropas realistas.  En 1820 Pablo Morillo le propuso un armisticio a Simón Bolívar; que se suscribió en Trujillo en noviembre de 1820, aunque seis meses después se reanudaron los combates obteniéndose el triunfo de Carabobo en 24 de junio de 1821.

Panamá proclamó su independencia de forma incruenta en noviembre de 1821.

En 1o. de enero de 1821, en la villa de Rosario de Cúcuta se reunió el congreso general con delegados de 19 provincias.

Bolívar escribe su hoy famosa carta a Francisco de Paula Santander - quien ocupó la presidencia de Colombia unida a Ecuador-, desde San Carlos de Venezuela en 13 de junio de 1821 en donde elogia al pueblo y a su ejército, y lanza ásperas críticas a los ricos hacendados y comerciantes a quienes califica de "lanudos", y se queja del poco apoyo que ofrecieron a la lucha independentista, lo cual confirma que las revoluciones independentistas Sudamericanas las hicieron los pueblos y los militares.

El congreso de Cúcuta confirmó el 30 de agosto de 1821 la unión de Nueva Granada y Venezuela, nombrando presidente Bolívar y a Francisco de Paula Santander en la vicepresidencia.

En 24 de junio de 1821 se produce en Venezuela la batalla de Carabobo; la de Bomboná en 7 de abril de 1822, el combate naval de Maracaibo en 24 de julio de 1822; y, en 23 de noviembre de 1823 Páez dominó a las últimas fuerzas españolas, con lo cual la independencia de Venezuela quedó garantizada.

Finalmente, la batalla de Ayacucho en 9 de diciembre de 1824 eliminó la posibilidad del retorno metropolítico español.

Dos congresos marcan el destino de los pueblos sudamericanos:  el de Angostura de 1819 y el congreso anfictiónico de Panamá (1826).  El primero contó con la positiva gestión en Londres, París, y Madrid de don Francisco Antonio Zea, designado en funciones de delegado de los americanos por Bolívar; el segundo, el de Panamá se instaló en 22 de junio de 1826 en la Sala Capitular del Convento de San Francisco de la ciudad de Panamá y se mantuvo reunido hasta el 13 de julio de 1826, celebrando 10 sesiones plenarias, surgiendo de este el "Tratado de unión, liga y confederación perpetua", y en el curso de su realización Bolívar produjo su Decreto Orgánico (24 de junio de 1826).

Fueron invitados a participar en el congreso de Panamá: Colombia, México, América Central (Guatemala), las Provincias Unidas de Buenos Aires, Chile, Brasil, Gran Bretaña, Holanda, y una delegación de Estados Unidos.  Fueron invitados delegados de otros países en calidad de observadores.

Propiamente el congreso se redujo a Colombia (que incluía Nueva Granada, Ecuador, Panamá y Venezuela), México, Perú y Centroamérica (Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador), Gran Bretaña -representada por mester Edward James-, y Holanda -representada por el coronel Van Veel.

En 1828 se produciría la rebelión del Cauca encabezada por los coroneles José María Ovando y José Hilario López; y en 15 de enero de 1830 se produjo en congreso constituyente de Bogotá.

El 24 de abril de 1885 Estados Unidos envió a Panamá un contingente de 500 soldados de infantería.  En 22 de enero de 1903 Colombia y Estados Unidos firman el Tratado Hay-Herrán por medio del cual se dio a Estados Unidos una concesión para la construcción de un canal interoceánico, otorgándose una concesión de uso y manejo por 99 años.  Panamá, al proclamar su independencia pocos meses después ratificó dicho Tratado y recibe en cambio 10 millones de dólares, más 250,000 dólares anuales.  El senado de Estados unidos aprobó dicho convenio.

El canal de Panamá se construye a un costo de 368, 650,000 dólares, y tenía una banda de 10 millas de ancho a lo largo del canal.

En 25 de enero de 1955 se firmó un acuerdo adicional sobre el canal, mediante el cual E.U. se comprometió a pagar anualmente la suma anual de US$1,930,000, antes pagaba US$ 430,000.

En 1921 se produce un acuerdo  entre Estados Unidos y Colombia.  Fue un Tratado de Amistad, por medio del cual Estados Unidos se comprometió a pagar una indemnización de 25,000,000 de dólares a Colombia

REFERENCIAS:

[1] Rafael Gómez Hoyos: La independencia de Colombia.  Editorial Mapfre, Madrid, 1992.  P. 17.
[2] Real Orden del 18 de marzo de 1782.  El Pardo.  AHN. CON. 20878; Real Orden 19 de febrero de 1783.  AHN. Con., 21067.
[3]Eric Beerman: España y la independencia de Estados Unidos.  Editorial Mapfre, S.A.,  Madrid, 1992.  P. 205.
[4] Juan Vicente Bolivar a Miranda, Carcas, 24 de febro de 1782.  En: Eric Beerman: España y la independencia de Estados Unidos.  Editorial Mapfre, S.A.,  Madrid, 1992.  P. 201.
[5] J. Grigulévich: Francisco Miranda y la lucha por la libertad en América Latina, Editorial Casa de Las Américas, La Habana, 1978, p. 27.
[6] Sanz a Miranda, 12 de mayo de 1812.
[7] AGPR: RG. 186: Records of the Spanisch Governors of Puerto Rico.  Political and Civil affairs.  Consules: Santo Domingo, 1796-1858.  Entry 16, Box 34.
[8] AGPR: RG. 186: Records of the Spanisch Governors of Puerto Rico.  Political and Civil affairs.  Consules: Santo Domingo, 1796-1858.  Entry 16, Box 34.
[9] José Antonio de Armas Chitty: La independencia de Venezuela.  Editorial Mapfre, Madrid, 1992.  P. 64
[10] En esta misiva Bolívar analiza en él las causas del fracaso de la independencia de Venezuela, al no existir un frente unido.  Analiza el problema del federalismo.  (Nota de Francisco Berroa).
[11] En: Luis Navarro García: La independencia de Cuba.  Editorial Mapfre, Madrid, 1992. P. 70.