Thursday, March 18, 2021

Opiniones de Juan Bosch, Ramón Marrero Aristy y Juan Isidro Jimenes Grullón Sobre la independencia proclamada por el Doctor José Núñez de Cáceres el 1º. De diciembre de 1821

NOTIHISTORIADOMINICANA





«El período de La España Boba terminó el 1ro. de diciembre de 1821, cuando José Núñez de Cáceres proclamó la indepenciencia de Santo Domingo con el nombre de Haity Español y bajo el protectorado de Colombia.»

Juan Bosch: Composición social dominicana.  P 143



«En los tiempos de la España Boba abundaron las conspiraciones, especialmente de esclavos, muchas de ellas tratadas con dureza medieval; pero llegó un momento en que ya no había voluntad de poder en la sociedad hatera. El Dr. Morilla lo dice cuando afirma que "por el mes de Marzo de 1820 se formó otra causa de conspiración contra los mismos que después hicieron la revolución para la independencia en el siguiente año habiendo sido procesado el Diputado Provincial de La Vega D. Antonio Valdés y dos o tres más; pero por falta de pruebas del delito, sin embargo de su notoriedad fueron absueltos"; y dice poco después que se sabía que Núñez de Cáceres iba a proclamar la independencia y que "entre los propietarios y personas de influencia no contaba Núñez sino con pocos partidarios"»

Juan Bosch: Composición social dominicana.  P. 143-144



«El día 1o. de diciembre de 1821, fue proclamada la independencia, asumiendo Núñez de Cáceres el cargo de gobernador político y presidente del Estado, asesorado por una junta provisional de gobierno que integraron los miembros de la antigua diputación provincial que había sido constituida y funcionaba de acuerdo con la rehabilitada constitución española de 1812, la cual quedo automáticamente derogada, entrando en vigor ipso facto un Acta Constitutiva por cuyo medio se creaba el Estado Independiente de la parte Española de Haití, que desde ese momento se consideraba "en alianza con la República de Colombia", y cuyo destino inmediato era entrar "a componer uno de los Estados de la Unión" por medio de un tratado, mediante el cual haría "causa común, y seguirá en un todo los intereses generales de la Confederación".»

Marrero Aristy.  La República Dominicana. Vol. I, P. 265




«Algunos hombres eminentes pensaron que era preferible la independencia a la continuación de ese letal estado de cosas. Pero parecía que la burguesía dominicana de la época, integrada principalmente por escasos campesinos holgados, por funcionarios y comerciantes acomodados o ricos, no estaba aún madura para la germinación de la idea emancipadora. Fue esa burguesía de criollos la que en casi todos los países de Iberoamérica dio una orientación renovadora a la epopeya de la independencia y creó las nacionalidades. En Santo domingo, su impreparación y su consecuente falta de entusiasmo contribuyeron a la frustración, después del triunfo y una vida efímera, del movimiento independentista iniciado y dirigido por el Lcdo. Núñez de Cáceres a fines de 1821. Carecía ese movimiento de perfil democrático; pretendía, exclusivamente, la ruptura de los lazos políticos que unían a las clases poseedoras dominicanas con la Metrópoli. Nada se decía en la plataforma de principios sobre la abolición de la esclavitud. Tratábase, por tanto, de un pronunciamiento independentista, pero de franca esencia reaccionaria. A pesar de ello, aparecía él como un paso de avance en el camino de la evolución político-social; pues era mil veces preferible tener una República esclavista que una colonia. Por otro lado, Núñez de Cáceres suplía su corta visión económico-social con una amplia concepción americanista en el plano internacional. El estaba convencido de que su obra moriría —como murió— en la cuna, si ella no se ataba, cual nuevo anillo, a la cadena de Estados federados creados por Bolívar. Santo Domingo no debía ser, a su juicio, una República independiente de las demás repúblicas iberoamericanas, sino por el contrario, un trozo de tierra libre dentro de una Iberoamérica grande, unida, y libre también. Substituía Núñez de Cáceres el concepto estrecho de la Patria Chica por el ideal robusto y dilatado de la patria Grande. De ahí el que pusiera a la naciente República bajo los auspicios de Colombia, la hija amada del Libertador. Pero Bolívar nada pudo hacer por Santo Domingo, que había adquirido personalidad jurídica sin ponerse a tono con la médula del movimiento libertador bolivariano.»

Jimenes Grullón.  La República Dominicana. P. 47-48



«….desde hace más de tres siglos, el pueblo dominicano ha venido luchando denodadamente por la libertad y la justicia. Constituyó esa lucha el propósito cardinal de su existencia; en sus aras se sacrificaron riquezas y vidas, y se realizaron las más heroicas hazañas.»

«No fue ella infecunda: los lustros señalan sus paulatinas victorias. Victorias parciales, es cierto, pero que denunciaban la marcha segura de la aspiración. Por momentos, esa marcha parecía detenerse; surgían períodos de franco retroceso; más superados éstos, el propósito lograba conquistas mayores. Fue sin duda regresión caer bajo el despotismo de Boyer, después de proclamada la República por Núñez de Cáceres.»

Jimenes Grullón. La República Dominicana. P. 249.


Sunday, February 28, 2021

Sánchez y Mella fueron los primeros presidentes de la Junta Central Gubernativa

NOTIHISTORIADOMINICANA

Por Francisco M. Berroa Ubiera

Historiador

Francisco Sánchez
Francisco Sánchez 


La independencia nacional fue proclamada en Santo Domingo a las 11:00 de la noche del 27 de febrero de 1844.  Por lo tanto, los nacionalistas dominicanos encabezados por Francisco Sánchez del Rosario usaron la alborada del 28 de febrero de 1844 para organizar un gobierno colegiado denominado Junta Central Gubernativa cuyos primeros miembros fueron: Francisco del Rosario Sánchez, Presidente; Joaquín Puello, Remigio del Castillo, Tomás Bobadilla, Manuel Jimenes, y Ramón Matías Mella, miembros.

Matías Ramón Mella


            Casi nadie sabe que el 1º. de marzo de 1844 fue juramentado como nuevo Presidente de la Junta Central Gubernativa Matías Ramón Mella, en sustitución de Francisco Sánchez del Rosario, y no el Fouché dominicano Tomás Bobadilla Briones, como siempre se ha dicho, quien sí fue el tercer presidente de dicho organismo.

Tomás Bobadilla Briones




            Fue por esta razón que Mella firmara en condición de Presidente de la Junta Central Gubernativa la carta dirigida a los lideres principales del Partido Trinitario: Juan Pablo Duarte, Pedro A. Pina y Juan Isidro Pérez, fechada el 2 de marzo, de 1844, y que le fuera entregada a Juan Nepomuceno Ravelo, quien fue el emisario encargado por el nuevo gobierno nacional para repatriar a los líderes de la triada creadora del movimiento liberador dominicano fundado con el nombre de La Trinitaria el 16 de julio de 1838.

Juan Nepomuceno Ravelo


            Copiaré textualmente lo escrito por Rosa Duarte en su obra titulada por ella: «Apuntes para la Historia de la Isla de Santo Domingo y para la Biografía del General Dominicano Juan Pablo Duarte y Diez», la cual terminó siendo publicada y conocida con el titulo de: «Apuntes de Rosa Duarte, archivo y versos de Juan Pablo Duarte

            He aquí lo escrito por ella:

«Marzo 6.-

«Divisan el buque Eleonora y en unión de sus compañeros de infortunios los señores Pina y Pérez toman un bote y se dirigen al buque; al abrazar al Sr. Juan Nepomuceno Ravelo les entrega varias cartas y saben con gozo inefable que su tan querida patria se había independizado el veinte y siete de Febrero, 27 de Febrero!, día memorable, día de inmarcesible gloria!, cuánto había sufrido en los doce años que transcurrieron para llegar a ese día brillante en los anales de la patria.»

«Allí supe que por todas partes se aclamaba al Caudillo de la patria, al héroe del día, que pedían se mandara un buque a buscarle a Curacao (Sic.) para que fuera a dirigir su obra de más cerca.»

«El comisionado le entregó la carta que les remitía la Junta; el que les informó verbalmente de cómo se había despertado en algunos la ambición. La carta que les dirigió la Junta Central Gubernativa es como sigue: "Dios, Patria y Libertad, República Dominicana, La Junta Central Gubernativa de la República.  A nuestros compatriotas Juan Pablo Duarte, Pedro Pina y Juan Isidro Pérez, Santo Domingo, Marzo 2 de 1844 y lro. de la Patria.- Compañeros: El día 27 de Febrero último llevaros al cabo nuestros proyectos. Triunfó la causa de nuestra Separación, con la capitulación Desgrotte, con todo su Distrito. Azua y Santiago deben a esta hora haberse pronunciado. El amigo Ravelo, portador de la presente, les dará amplios detalles de lo sucedido, y les informará de lo necesario que es el armamento y los pertrechos, embarcándolo y que sea tan pronto como sea posible, para tener el honor y el imponderable gusto de abrazarnos; y no dejen de traer los pertrechos y el armamento, puesto necesitamos por temor de una invasión.  Deseando vengan con felicidad, El Presidente de la Junta, Ramón Mella, Bobadilla, Echavarría, Valverde, Félix Mercenario, El Secretario de la Junta, Pujol.- Ramón Mella, Presidente de la Junta, permitió y abrió, a ruego de mi compañero de trabajos y peligros, abrir la carta para que también la firmara y firmase su nombre, su nombre inmortal!! Francisco del Rosario Sánchez".»[1]


Juan Pablo Duarte


            Si la larga cita es leída con buen sentido, leyendo entre líneas y detrás de las líneas,  se notará que en la carta de la Junta Central Gubernativa dirigida a Duarte, a Pina, y a Pérez se expresa con claridad, tanto en el corpus principal como en la postdata de la misma, que Mella era el Presidente de la Junta.

            Tanto Sánchez como Mella fueron Presidentes de la Junta Central Gubernativa, pero pocos «historiadores» los mencionan o los reconocen como tales, exceptuando los más experimentados en el oficio historiográfico, con mayor erudición y mejor preparación académica. Verbigracia: Roberto Cassá, quien en su obra titulada «Antes y después del 27 de Febrero», sobre el papel de Sánchez el día de la proclamación de la independencia,  expone lo siguiente:

«Se han manifestado dudas en cuanto a la jefatura de Sánchez a causa de la participación de Bobadilla. Sin embargo, algunos sobrevivientes en la década de 1890 fueron categóricos en cuanto a que el jefe único del golpe que puso fin al dominio haitiano fue Sánchez. Félix Mariano Lluberes, invitado por Duarte a las labores conspirativas en 1842, narró que contribuyó bajo la «única dirección del Sr. Francisco del Rosario Sánchez a dar el grito de Separación».  Fue Sánchez, conforme a este autorizado protagonista, quien ordenó a Bobadilla y a Jimenes que se apersonaran en Monte Grande y Mella en San Cristóbal con el fin de obstaculizar la llegada de refuerzos haitianos, otro testigo, José Pérez, aseveró que tras la salida de Duarte y los otros dos compañeros, quedó Sánchez como jefe, por lo que le correspondió comandar las operaciones en la Puerta del Conde. «Todo lo que se hizo antes de la toma del Conde y todo lo que se hizo después hasta la capitulación de los haitianos, fue bajo la dirección de Francisco del R. Sánchez».[2]

Hoy, a 177 años de la proclamación de nuestra Independencia Nacional, hay que reconocer que nuestra historia escrita o historiografía dominicana tiene que ser re-estudiada y reescrita para poder divulgarla en su verdadero acontecer.

Fuentes y bibliografía mínima:

Cassá, Roberto. Antes y después del 27 de Febrero. Santo Domingo, R.D. Co-edición: Archivo General de la Nación, Volumen CCXCI.  Universidad Autónoma de Santo Domingo, Facultad de Humanidades, 2016. 2ª. Edición.

Fotografía de Francisco del Rosario Sánchez, Padre de la Patria. S-F. -2 fotografías/papel, positivo gelatina B/N DO Archivo General de la Nación Arístides Inchaústegui Reynoso / 1.1.3

Fotografías de personalidades relacionadas con la independencia y la restauración dominicana, entre ellos: próceres y  generales. Se observan imágenes de Juan Pablo Duarte, Francisco Del Rosario Sánchez, José María Serra, Eusebio Puello, además de los generales Eugenio Miches, Pedro Florentino, Juan Luis Franco Bidó, entre otros.  S-F. -72 diapositivas DO Archivo General de la Nación Roberto Cassá / 1.02.2

Rodríguez Demorizi, Emilio (Editor).  Apuntes de Rosa Duarte, archivo y versos de Juan Pablo Duarte.  Santo Domingo, R.D., Publicación de la Secretaria de Estado de Educación, Bellas Artes y Cultos, 1994. 2a. edición. 



[1] Rodríguez Demorizi, Emilio (Editor).   Apuntes de Rosa Duarte, archivo y versos de Juan Pablo Duarte.  Santo Domingo, R.D., Publicación de la Secretaria de Estado de Educación, Bellas Artes y Cultos, 1994. 2a. edición.  PP.70.71.

[2] Cassá: Antes y después del 27 de Febrero.  P. 171.


Thursday, February 04, 2021

Rose Aureliá Heureaux Domínguez, la abuela materna de Joaquín Balaguer hija de un haitiano

NOTIHISTORIADOMINICANA

 Por: Francisco Berroa Ubiera

Historiador

Muy pocos dominicanos conocen que la abuela materna de Joaquín Antonio Balaguer Ricardo tenía ascendencia haitiana por el lado paterno. La distinguida dama Rose Aureliá Heureaux Domínguez, también conocida como Rosa Amelia o Roselía, nació en la ciudad de Cabo Haitiano en 1830, falleciendo en Puerto Plata en 1901.  Fue su padre el ciudadano haitiano Pierre Alejandro Heureaux y la dominicana señora Josefa Domínguez quienes además procrearon a María y Josefa, ambas Heureaux Domínguez.  Su padre también procreo a D'Assás Heureaux Fortune, a Alicia Heureaux y a Rogelio Heureaux, quienes eran medio hermanos de Rose Aureliá.

              Se sabe que su hermano D'Assás Heureaux Fortune procreó a Ulises Hilarión Heureaux Lebert o Level (a) Lilis, quien fue presidente electo del país desde el  1º. de septiembre de 1882 a 1º. de septiembre de 1884, su primer mandato; aunque luego hizo ciertas maniobras non sanctas para mantenerse y perpetuarse en el gobierno del país desde el 6 de enero de 1887 a 27 de febrero de 1889, un segundo mandato; desde el 27 de febrero de 1889 a 27 de febrero de 1893 un tercer mandato: desde el 27 de febrero de 1893 a 27 de febrero de 1897, un cuarto mandato, y por ultimo desde el 27 de febrero de 1897 a 26 de julio de 1899 cuando se produjo su magnicidio en la ciudad de Moca que puso fin a su prolongada dictadura.

General Ulises Heureaux 


              Casi nadie conoce que Rose Aureliá fue pareja del presidente haitiano Guillaume Nicholas Fabre Geffrard quien gobernó en Haití por algo más de 8 años, desde enero de 1859 hasta marzo de 1867, con quien procreó una hija de nombre Elizabeth Marguerite Fabre Heureaux, de casada sus apellidos cambiaron a Cora Fouché.

Presidente Guillaume Nicholas Fabre Geffrard



              Rose Aureliá, durante su otra unión con Alfredo Deetjen Merecette (Cabo Haitiano, 1826- 13 de diciembre de 1895), un haitiano con ascendencia holandesa,  procreó a María Rose Emma Deetjen Heureaux de Carlstroem (nació en Puerto Plata, República Dominicana el 19 de diciembre de 1870- falleció en Puerto Príncipe, Haití, el 23 de abril de 1961 a la edad de 89 años) y a Francisco (Panchito) Deetjen Heureaux nacido en Puerto Plata en fecha desconocida, mayor que la anterior.

 Presidente General Alfredo Deetjen Merecette


              Luego, en unión libre con Manuel de Jesús (Chuchú) Ricardo Lora (Santiago, 1830-Puerto Plata, 1895), procreó a Emma, Félix (1863-), Cora (1871-1897) Buenaventura (n. Puerto Plata 1877), Carmen Celia (16 de julio de 1877-1973), Pablo, Ulises (1875), y P. Alejandro (1873) todos apellidos Ricardo Heureaux.  Manuel de Jesús (Chuchú) Ricardo Lora siendo oriundo de Santiago de los Caballeros desempeñó en dos ocasiones la Gobernación de Puerto Plata, primero de 1866 a 1867, y luego en el año de 1886.  Fue un destacado  general restaurador y enfrentó, al lado de Gregorio Luperón, al régimen despótico de Buenaventura Báez durante el periodo de los Seis Años (1868 a 1874), participando con Luperón en la expedición del barco El Telégrafo.

Manuel de Jesús (Chuchú) Ricardo Lora
General Manuel de Jesús (Chuchú) Ricardo Lora


              Alfredo Deetjen (Musié Alfred) se destacó en la política y en las actividades comerciales primero en Santiago y luego en Puerto Plata. Tuvo una destacada participación, del lado haitiano, en las negociaciones que se produjeron en Puerto Plata para la entrega de la plaza el 14 de marzo de 1844, formando parte de una Comisión integrada a tales fines por el General Cadet Antoine a la sazón Gobernador de la ciudad, quien luego se naturaliza como dominicano y durante la denominada Primera República participa de manera destacada en la denominada Revolución de Santiago del 7 de julio de 1857 en contra del presidente B. Báez; en 1858 era Juez del Tribunal de Comercio de Santiago y además fue diputado por Las Caobas y miembro de la Asamblea Constituyente que produjo la Constitución liberal de Moca del 19 de febrero de 1858.

              Durante el periodo de la anexión Deetjen llegó a desempeñar el cargo de regidor del cabildo santiagués, llegando a involucrarse en la conspiración febrerista de 1863, siendo apresado y luego enviado a la cárcel militar de la isla de Ceuta.  Liberado por gestiones del general Pedro Santana participa activamente en la Guerra Restauradora dominicana contra el dominio hispano de 1863 a 1865 alcanzando el generalato, y siguió participando en las contiendas políticas y guerras civiles dominicanas posteriores.

            Alfredo Deetjen fue miembro prominente del Gobierno Provisional Restaurador, firma el Acta de Independencia del 14 de septiembre de 1863; durante la Guerra Restauradora cuando dirigía la Comisión de Hacienda del Gobierno en armas, gestionó en Saint Thomas, Haití y en las islas Bahamas la compra de armas y municiones para los restauradores; fue Ministro de Relaciones Exteriores en 1864; formó parte de la Comisión Militar que hizo negociones el General José de La Gándara Navarro en Montecristi en septiembre de 1864; lograda la independencia de España se mantuvo fiel a sus principios independentistas, y al lado de Luperón enfrentó a Báez, a Cabral y a González, etc.,   siendo el 7 de febrero de 1873 Presidente de la Junta Constitucional Ejecutiva compuesta de los ciudadanos Esteban Díaz, Máximo Grullón, Manuel de Jesús de Peña, Alfredo Deetjen e Isidro Pereira que equivale a Presidente de la República Dominicana; cargo que desempeña por segunda vez a raíz de la caída de González – 3 de agosto al 13 de septiembre de 1878; y luego, como muy bien lo estableció el periodista e historiador dominicano don Ubí Rivas: «El general Gregorio Luperón en su mandato de 07-10-79 a 01-09-80 conformó su gabinete con Alfredo Deetjen, Interior y Policía; Ulises Heureaux, Lilís, a quien quería como a su hijo, Guerra y Marina; Maximiliano Grullón, Hacienda y Comercio; Eliseo Grullón, Justicia e Instrucción Pública y Federico Lithgow, RREE[1]-.  Deetjen desempeñó importantes funciones públicas durante los gobiernos del Partido Azul.

              Por lo tanto, Rose Aurelia Heureaux fue posiblemente quien a través de sus genes infundió en su nieto Joaquín Antonio Balaguer Ricardo el amor por el poder político porque ella fue tía del dictador Ulises Heureaux y compañera sentimental de dos presidentes, uno haitiano: Guillaume Nicholas Fabre Geffrard; y de un presidente dominicano nacido en Haití: Alfredo Deetjen Merecette, así como esposa de un Gobernador de la Provincia de Puerto Plata: Manuel de Jesús Ricardo (a) Chuchú, el abuelo materno del también presidente Joaquín Antonio Balaguer Ricardo quien, vale decir, se acerca al general Rafael Leónidas Trujillo Molina bien temprano a raíz de su enlace matrimonial con su prima-hermana Bienvenida Inocencia Ricardo Martínez, hija de su tío Buenaventura Ricardo Heureaux.

Primera Dama Bienvenida Ricardo y Presidente Rafael Trujillo
en las escalinatas de la Mansión Presidencial

Eleanor Roosevelt, Primera Dama de E.E. U.U.
Bienvenida Ricardo, Primera Dama de R.D.
General Rafael Trujillo Molina, Presidente R.D.


Fuentes consultadas:

Libros:

1.                      Cassá, Roberto (2009).  Héroes restauradores.  Archivo General de la Nación. Comisión Permanente de Efemérides Patrias, Colección Juvenil, Volumen VII.   Santo Domingo, Editora Alfa & Omega.

2.                      Luperón, Gregorio.  Notas autobiográficas y apuntes históricos. 3 volúmenes. Santo Domingo, República Dominicana. Editora de Santo Domingo, S.A.1974.

3.                      Martínez, Rufino (1963).  Luperón en la Historia.  Revista Clío, Año XXXI, Enero-Diciembre de 1963, Núm. 120 PP. 67-99.

4.                      Martínez. Rufino (1971).  Diccionario biográfico histórico dominicano (1821-1930), Colección Historia y Sociedad No. 5, Santo Domingo, República Dominicana.  Editora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

Fuentes en Internet:

1.      Descendants of Doyen Heureaux (abt 1785 - ). Recuperado de: http://www.carlstroem.com/heureaux/d1.htm

2.      Descendants of Wilhem Deetjeu. Recuperado de: http://www.carlstroem.com/deetjen/index.htm

3.      EFEMÉRIDES NACIONALES.  Fallece en Cabo Haitiano Alfred Deetjen.  Recuperado de: https://vanguardiadelpueblo.do/1895/12/fallece-en-cabo-haitiano-alfred-deetjen/

4.      Familias Carlstroem-Bailey-Sherman-Bell-Deetjen-Heureaux.  Recuperado de: http://www.carlstroem.com/

5.      Inchaústegui, A. (1978). Cronología de gobiernos y gobernantes de la República Dominicana. Eme Eme: Estudios Dominicanos, 6(36), 3-14.Recuperado de: http://investigare.pucmm.edu.do:8080/xmlui/handle/20.500.12060/867

6.      Pedigrí: Familias Carlstroem-Bailey-Sherman-Bell-Deetjen-Heureaux. Recuperado de:  http://www.carlstroem.com/Pedigree/index.htm

7.      Rivas, Ubi.  Los grandes gabinetes gubernativos.  Recuperado de: https://hoy.com.do/los-grandes-gabinetes-gubernativos/

8.      Rose Amelia "Roselía" Heureaux-Domínguez.  Recuperado de: https://www.geni.com/people/Rose-Amelia-Heureux-Dominguez/6000000021479140257

10.  Ventura, Juan (2017). El vigésimo tercero presidente dominicano: General Alfredo Deetjen.  Recuperado de: https://acento.com.do/opinion/vigesimo-tercero-presidente-dominicano-general-alfredo-deetjen-8445488.html.



[1] Rivas, Ubi.  Los grandes gabinetes gubernativos.  https://hoy.com.do/los-grandes-gabinetes-gubernativos/

Tuesday, June 09, 2020

LAS GUARDIAS DE MON

NOTIHISTORIADOMINICANA


Por Francisco M. Berroa Ubiera
Historiador


Ramón Cáceres
Introducción
La historiografía tradicional dominicana ha puesto sobre el papel blanco con caracteres oscuros que Ramón Cáceres reprimió a sus opositores, sobre todo a los que él denominaba como los de “Monte Cristi”, usando exclusivamente a su “Guardia Republicana” o “Guardia de la Muerte” o “Guardia de Mon.”
            Sin embargo, la verdad histórica es que la Guardia Republicana fue uno de los varios cuerpos armados empleados por el dictador mocano para permanecer en el poder.  Por esa razón abordo este asunto siguiendo las enseñanzas del profesor Roberto Cassá quien en sus cátedras de “Metodología de la Historia” siempre aconsejaba la adhesión del investigador a la “heurística”, es decir, a la investigación documental profunda, al buen decir de Langlois y Seignobos, dos historiógrafos positivistas documentalistas galos.[1]  Y aunque corro el riesgo de ser acusado de documentalista, así lo prefiero antes de recurrir a la ficción frente al desconocimiento del dato explicativo del hecho.
            Lo cierto es que Ramón Cáceres fue un dictador militarista que gobernó con mano férrea la República Dominicana desde fines de 1905 hasta su magnicidio ocurrido en Santo Domingo el 19 de noviembre de 1911.
            El presidente Cáceres basó su quehacer gubernativo en la represión despiadada de sus opositores políticos.  Por eso fue capaz de organizar toda clase de fuerzas militares y para-militares con gran capacidad punitiva-represiva, con el propósito de regodearse en el poder sin temer la posibilidad de que sus enemigos políticos turbasen la paz y el orden públicos instaurados por él manu militari.

I.  La primera Guardia formada por Mon Cáceres.  Ramón Cáceres fue el Vicepresidente de los horacistas en el “gobierno híbrido” integrado por don Juan Isidro Jimenes más los Estados Unidos con Morales como representante, y, de los horacistas representados por Mon.
            En el momento en que Morales inicia su mandato el país se hallaba muy dividido y ello era notorio.
            Finalizada la Guerra de La Unión, cuando las tropas triunfantes entraron a la capital lo hicieron por la Puerta del Conde.  Lucían divididas, por los colores de las columnas, y porque cada grupo de soldados lanzaba vivas a su caudillo preferido.  La división entre bolos y coludos continúo tanto en el país como en el gobierno.
Carlos Morales

            Sí Morales Languasco alcanzó el poder del Estado Dominicano el 24 de noviembre de 1903, con el apoyo dual de jimenistas y horacistas, es decir, de Bolos y Coludos, y en franca traición al presidente General Alejandro Woss y Gil, quién le había confiado tras su ascenso al poder el 23 de marzo de 1903 el importante cargo de Gobernador de la provincia Puerto Plata, no menos cierto resulta que Morales traicionara muy pronto a Jimenes y a sus seguidores políticos: Los Bolos.
            Cuando fueron organizadas las elecciones de enero de 1904 el candidato preferido y más votado fue Juan Isidro Jimenes, pero lamentablemente no fueron los votos depositados en las urnas las que escogieron al presidente sino las botas y las balas, es decir, los hombres y las armas de los partidarios de Horacio Vásquez unidos a Carlos Morales Languasco quien trataba de gobernar con el país dividido.
Juan Isidro Jimenes

Por esa razón, Juan Isidro Jimenes, engañado y burlado, reaccionó más como hombre que como político, llamando a la rebelión contra el gobierno desde la ciudad de Santiago.  El eco de su voz resonó en todos los campos y ciudades de provincias, a excepción de la capital.  Al grito de ¡Guerra!, de parte de don Juan Isidro Jimenes, los partidarios de Horacio Vásquez reaccionaron de inmediato y se fueron a la manigua con actitud defensiva quedando iniciada la “Guerra de la Desunión”.
Aunque según el historiador Domínguez:
El mismo día que Morales Languasco tomó posesión de la presidencia, el 24 de noviembre de 1903, tuvo que enfrentar la insurrección denominada "La Desunión". La protagonizaban los Jimenistas, quienes consideraban que era a ellos a quienes les correspondía gobernar. En los meses que duró la rebelión, los horacistas apoyaron a Morales Languasco, para evitar que Jimenes tomara el poder.”[2]
            Se conoce muy bien que siendo Ramón Cáceres el Vice-Presidente de la República en el gobierno presidido por el ex sacerdote Carlos Felipe Morales Languasco (24 de noviembre de 1903 - 24 de diciembre de 1905)[3], le fue asignada adicionalmente la Secretaria de Estado de Interior y Policía, porque Carlos Morales constituyó su Gabinete en fecha 19 de junio de 1904, y fueron sus Secretarios de Estado los señores: Ramón Cáceres en Interior y Policía; General Juan Francisco Sánchez, en Relaciones Exteriores; Lic. Pelegrín Castillo en Justicia e Instrucción Pública; Manuel Lamarche García, en Agricultura; Federico Velázquez Hernández en Hacienda y Comercio; general Epifanio Rodríguez en Guerra y Marina; Bernardo Pichardo en Correos y Telégrafos,[4] siendo Mon encargado por el presidente Morales, dadas sus funciones adicionales, para realizar la formación de una guardia civil denominada “Guardia Rural” creada el 9 de junio de 1905.  De hecho, la única firma ejecutiva que aparece en la “Ley de Guardia Rural” es la de Cáceres, quien dispuso la creación de un cuerpo civil con organización militar.[5]
            Cáceres alcanza la Presidencia, con malas artes, de manera formal, el 12 de enero de 1906 porque el poder lo ejercía siendo el Vice-Presidente de Morales Languasco.  Impone un estado de excepción cuando decide el 5 de enero de 1906 –Mon era Vicepresidente encargado del Poder Ejecutivo- suspender por medio de un Decreto las garantías constitucionales, y es bien sabido que ejerció el poder a fuerza de los palos, macanazos, planazos, culatazos y tiros.
            Inclusive expulsó del país a mediados de marzo de 1906 a los distinguidos ciudadanos: Arturo Zeno, Alberto Brador, Antonio Morales L., Candelario de la Rosa, Carlos Reinoso, Desiderio Arias, Domingo Antonio Mateo, Francisco Catrain, Francisco X. Arache, Juan Francisco Sánchez, Luis Bernard, Manuel de J. Pérez, Pedro Lázala, Pedro María Archambault, Pedro Peña, Ramón Almonte, Ricardo Martínez, Tomás Frías, y Juan Muñoz, estableciendo en su decreto que ellos “…no podrán regresar al país sin el correspondiente salvo-conducto.”  Y el pasaporte con el salvoconducto lo proveía Cáceres.
Durante los primeros meses de su gestión presidencial utiliza su Guardia Rural para enfrentar las guerrillas surgidas en la región noroeste.  Su consigna del momento fue: “Que no queden vivos ni los lagartos.”

II.  La segunda Guardia del presidente Cáceres.  Mon decide reorganizar sus recursos represivos y fusiona en un solo cuerpo a la policía urbana con la guardia rural naciendo la Guardia Republicana el 26 de junio de 1907.  Sobre este tema aconsejamos leer este título: “La Guardia Republicana o la Guardia de Mon”, siguiendo este enlace: http://notihistoriadominicana.blogspot.com/

III.  La tercera Guardia de Cáceres.  La “Ley de Guardia campestre” fue promulgada por el presidente Ramón Cáceres el 26 de junio de 1907 con el fin de favorecer a la oligarquía latifundista del país y a los ricos empresarios extranjeros dedicados al cultivo de caña y a la producción azucarera, es decir, haciéndose aliado de la sacarocracia oligárquica establecida en el país.

IV.  Jerarquización y vestuario distintivo del ejército. Otra Guardia del gobierno de Mon.  Fue el día 27 de junio de 1907, cuando el Congreso de bolsillo de Ramón Cáceres llamado “Congreso Nacional” –un sello gomígrafo en sus rústicas manos de ganadero o criador de reses - aprueba un reglamento para la Secretaria de Guerra Marina sobre Jerarquía militar y uniforme para el ejército de mar tierra, las fuerzas regulares con organización castrense y encuadramiento militar.  Esta ley, que comentaremos en otra ocasión es un claro ejemplo de cómo Cáceres hizo uso del ejército tradicional y de la marina de guerra en su ejercicio del poder.

V.  Fondos para la ampliación de la Guardia Republicana.  El 20 de septiembre de 1907 se apropia de fondos públicos para destinarlos a la ampliación de su Guardia Republicana.  La Resolución del Congreso Nacional decía: “Votar, a cargo de los ingresos generales del Fisco, un crédito de ciento un mil quinientos  veinte pesos, para la organización de cuatro compañías de la Guardia Republicana.”
            Con el tiempo, esta guardia se hizo una institución policial, de hecho, y de derecho, porque se sabe que el Presidente Cáceres hizo definir una dependencia orgánica de la Guardia Republicana con la Secretaria de Estado de Interior y Policía, a tales fines, por medio del Decreto número 4864 del 19 de octubre de 1908, estableció que “La facultad que le da el artículo 14 de la Ley de la Guardia Republicana a la Secretaria de Estado de Guerra, debe limitarse normalmente, a su organización interior del Cuerpo, a1 armamento, a la policía judicial militar y a la supervigilancia ejercida sobre los militares ausentes de su Cuerpo; y, anormalmente, A todos los casos expresados en el artículo 14 de dicha Ley en los lugares en que el orden público por causa de guerra se hubiere alterado.”
            Y el citado Decreto expone en su artículo 2º.: “La Guardia Republicana depende, de acuerdo con el artículo 15 de la referida Ley, como Cuerpo Policial que es, únicamente de la Secretaria de Estado de lo Interior y Policía, con excepción de los diferentes casos normales o anormales a que hace referencia el artículo anterior.”

VI.  La cuarta Guardia de Cáceres.  A fines del año 1910, el Dictador Cáceres decide revivir una ley de Guardia Nacional del 15 de mayo de 1876, y a tales fines decide promulgar el decreto Núm. 4972 del 29 de diciembre de 1910 sobre la formaci6n de la Guardia Nacional y el otorgamiento de grados.  La otra Guardia de Mon.

VII.  La policía de Cáceres: La quinta Guardia.  Asimismo el Presidente Cáceres crea en marzo de 1911 una poderosa fuerza policial usando como base legal una nueva “Ley de Policía”, que consta de 10 capítulos y 108 artículos que analizaremos y comentaremos en otra entrega.

            Como queda evidenciado, fueron CINCO las “GUARDIAS” creadas por Ramón Cáceres, aparte de las fuerzas regulares tradicionales que fueron reorganizadas durante su gestión de gobierno a inicios del siglo pasado.



[1] Langlois, C. V. y Seignobos C.  Introducción a los estudios históricos.  Editorial La Pléyade.  Buenos Aires, 1972.
[3] Su renuncia efectiva ante el Congreso fue el 12 de enero de 1906 (nota de Francisco Berroa).
[4]. Fuente: 58 Congress, 2d. Session, House of Representatives, Doc. No. 458, Part. 7, Whole No. 130, Vol. XVII.  No. 1.  Monthly Bulletin of the International Bureau of the American Republics.  International Union of American Republics. July, 1904.  Washington, D.C., USA, Governent Printing Office.  1904. PP. 86-87.
[5] República Dominicana.  Colección de Leyes y decretos. Ley Núm. 4576 que crea la Guardia Rural.-G. 0. Núm. 1597 del 10 de Junio 1905.